Llámenos

Australia, un mundo aparte

Australia es una isla continente con todo lo que ello comporta, de bueno y de malo. Dentro de lo bueno destaca su variedad y contraste de elementos paisajísticos, pues encontraremos desde la estrecha franja verde que bordea el litoral donde se concentran florestas tropicales y montañas, junto a playas de ensueño de origen coralino y parques naturales, hasta las regiones del interior, el llamado Outback: áreas rurales, desiertos, lugares en medio de la nada…

Su fauna, con ejemplares únicos en el planeta, sus increíbles e insólitos parajes, además de una extensa cultura aborigen, con un inmenso legado y tradición espiritual, todo hace de un viaje a Australia, una experiencia única. Lo que de malo tiene su condición de país-continente, son sus dimensiones. Dos semanas sería el mínimo para tener contacto con la cultura australiana y al mismo tiempo ver y hacer cosas interesantes. Su geografía, su relativamente reciente historia, a pesar de sus muchas huellas prehistóricas, y la peculiar idiosincrasia de sus habitantes (apodados oz o aussies), resultan un novísimo cóctel de contrastes para todo extranjero.

Hemos preparado la siguiente ruta para que el viajero pueda volver a casa con algo del auténtico sabor del “cóctel aussie” en el cuerpo y en la mente…